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¡SIN DAMPER!

Cuando se instalan extractores “ON/OFF”, se conectan agrupados en “etapas de ventilación». Así, cuando las aves son jóvenes o el clima no requiere operar el sistema al 100% de capacidad, se apagan algunas unidades y las restantes continúan prendidas a plena capacidad. En este caso, entraría aire “en reversa” si el extractor no tiene damper.

Cuando se usan extractores de velocidad y caudal variable esta necesidad desaparece porque todos los equipos operan al unísono reduciendo su velocidad de giro cuando las condiciones así lo permiten, generando ahorros energéticos enormes por la siguiente razón: Una ley física de los ventiladores establece que la potencia consumida varía con el cubo del cambio en su velocidad de giro. En otras palabras: Si un ventilador a plena carga gira a 100 rpm y desacelera al 90%, su consumo energético pasará a ser 0,9 x 0,9 x 0,9 = 72,9% del consumo original. Eso es casi un 30% de ahorro frente a solo un 10% de reducción en caudal. Dado que el sistema de ventilación se diseña para “condiciones pico”, las cuales ocurren un corto tiempo del día, el potencial de ahorro energético es el gran incentivo para utilizar esta nueva tecnología. Y ya no se requieren dampers. El otro uso dado a los dampers (cerrar en climas helados) no aplica en nuestro país. El sistema de ventilación de flujo variable no solamente produce ahorros energéticos considerables. Usar menos componentes también reduce los costos de mantenimiento y eleva la confiabilidad del equipo.